El Santuario del Bom Jesus

El Santuario del Bom Jesus

Un broche de oro a nuestro viaje por Oporto , es visitar el santuario del Bom Jesus do Monte. Se encuentra a 5 km de Braga; históricamente es el santuario más importante de Portugal.
La Iglesia de Jesús, es uno de los monumentos más visitados del país, por ser lugar de peregrinación preferido por los portugueses. Su imagen se repite una y otra vez en postales, guías turísticas y libros que hacen referencia a dicho monumento.

Situado en lo alto de una colina, destaca su espectacular escalinata doble de granito, formada por 581 pasos hasta llegar a la cima, desde donde contemplamos unas vistas increíbles sobre la ciudad. La encargó el Arzobispo Maura-Teles, y después de sesenta años de construcción, se inauguró en 1783.

Se recomienda subir en funicular hasta la cima; es el más antiguo de la Península Ibérica, inaugurado en el 1882.
El elevador está movido exclusivamente por agua. Ahora que estamos en el campo de curiosidades, el ingenioso mecanismo hidráulico es muy simple:
Los dos vagones tienen un depósito debajo, que se puede llenar y/o vaciar de agua. El vagón de arriba, cuando llega a la estación, se enchufa a una manguera que llena el depósito.
Es un recorrido corto de 2 a 4 minutos y de mucho encanto. Recorre 274 metros, con un desnivel de 116 metros y su pendiente es del 42%.

Por lo visto es también el lugar preferido por las parejas para casarse. Al concluir nuestra visita el sábado, nos encontramos con dos bodas.
Es, además, un lugar muy adecuado para pasar el día, por el bucólico y tranquilo entorno, en medio de la naturaleza, con lago y un gran parque. Todo es precioso y está muy cuidado; arquitectura y paisaje se combinan de forma perfecta y la perspectiva desde la parte inferior de la escalinata nos deja maravillados.


Foto de portada: Braga Bom Jesus do Monte , de PMRMaeyaert .Lic CC BY-SA 3.0.

La francesinha y el fado

La francesinha y el fado

Seguimos de viaje por Oporto ; uno de sus grandes encantos ,como en tantos lugares de Portugal, es la deliciosa gastronomía: pulpo a la brasa, sardinas, mariscos, las tripas o callos.. y por supuesto el plato redondo portugués, el exquisito bacalao, en sus diversas formas. Y para acompañar cualquier comida, sus famosos vinos, o si lo prefieres, las cervezas portuguesas como la Sagres y la Super Bock.

Ahora vamos a hablar de otro plato típico de Oporto: la francesinha. Se compone de un sandwich relleno de chorizo, jamón dulce y filete de ternera, con varias rebanadas de pan tostado, al que cubren con queso y otros ingredientes opcionales (huevo y patatas fritas); y finalmente, con una salsa caliente por encima. Una bomba.
También hay francesinhas vegetales, que resultan hasta más interesantes, con un relleno muy sabroso de puerro, repollo, zanahoria y otras verduras.

Para el que no lo sepa, hay que advertir que cuando estamos en un restaurante esperando nuestro pedido, y nos sirven amablemente una especie de aperitivo… cuidado, no es ningún atención de la casa; luego habrá que pagarlo. No pasa nada, se puede rehusar educadamente dicha “invitación”.

Otra recomendación es asistir a un espectáculo de fado, música nacida en Lisboa, pero también presente en Oporto.
El fado es una expresión musical del sentir popular. Proviene latín” fatum ” qué significa destino. Es una música triste, melancólica, nostálgica que se inspira en la frustración y el fatalismo propio de los arrabales humildes, las tabernas y el puerto.
Aunque la concurrencia es sobre todo de los portugueses, será una experiencia entrañable para el turista que asista al concierto.