El Templo de Artemisa y las Iglesias bizantinas de Gerasa

El Templo de Artemisa y las Iglesias bizantinas de Gerasa

Culminamos nuestra ruta por la ciudad grecorromana de Gerasa , en Jordania , con la visita al Templo de Artemisa.
Al suroeste de la Iglesia del Obispo Isaías, destacan sobre la colina las ruinas del monumento más sobresaliente del sector septentrional: el Templo de Artemisa, diosa protectora de la ciudad.
Está construido sobre una alta plataforma , a la que se accede por una escalinata. Imponentes columnas de estilo corintio ornamentaban los cuatro lados de la Cela, de las cuales se conservan en pie once de las doce de la entrada. Todavía pueden verse los restos de un altar, delante de la Cela. Esta estaba cubierta de planchas de mármol en el interior, en donde puede suponerse había una imagen de la diosa.

Todo este conjunto reposa sobre una gran plataforma rodeada de muros de 161 x 121 metros. El templo estaba unido a la Vía Sacra que arrancaba del otro lado del riachuelo que atraviesa la ciudad, y se transformaba en una vía monumental al cruzar el cardo y subir el templo.
Todavía pueden admirarse hoy en el cardo los restos de los propileos, o puerta de acceso al área sacra, las escalinatas de subida encajonadas dentro de altos muros que conducían al templo pasando antes por la terraza del altar en forma de U.

No se conoce la fecha exacta de construcción del Templo de Artemisa, pero hay que pensar en el gobierno del emperador Trajano o del emperador Adriano, coincidiendo con el momento de mayor prosperidad del imperio y de la ciudad de Gerasa.

Finalmente en torno al área del templo también podemos visitar las ruinas de alguna de las quince iglesias bizantinas descubiertas hasta ahora. Del siglo V y VI y con bellos mosaicos, merecen una visita en profundidad.
Además de la Iglesia del Obispo Isaías, al oeste del templo está la Iglesia de la Sinagoga, llamada así por estar construida sobre las ruinas de una sinagoga, orientada hacia Jerusalén, como era costumbre entre los judíos. En la excavación se encontró doble pavimento correspondiente a cada una de las edificaciones.
La Iglesia del Obispo Genesio está fechada en un mosaico el 611, sólo tres años antes de la invasión persa.
En el sureste están unidas de norte a sur las iglesias de los Santos Cosme y Damián, del año 531 y la de San Jorge. Con pavimentos de mosaico bien conservados.

Al sur del templo están la Iglesia de San Teodoro, de tres naves y ábside poligonal, y la Catedral. Entre ambas una plaza llamada “de la fuente”. A la Catedral, se entra desde el cardo. Se cree que fue levantada en un lugar ocupado por un templo dedicado a Dionisios. Aquí destacan los bajorrelieves de la puerta de entrada. Y adosada al muro puede verse una capilla dedicada a la Virgen.
Podemos terminar , en el extremo suroeste de la ciudad, cerca de la muralla, visitando las Iglesias de San Pedro y San Pablo.

Ruta por la ciudad de Gerasa

Ruta por la ciudad de Gerasa

Seguimos el último post que nos llevaba hasta Gerasa en Jordania, y ahora vamos a hacer el recorrido de lo que la hace única:  los restos de la ciudad grecorromana.

Se comienza la visita de Jerash por el sur y el primer monumento que se ve es el Arco de Adriano, construido en honor a la llegada de este emperador a la ciudad en el año 129 dC. Se pensó que era la entrada a la ciudad, en una ampliación de esta, pero esta fase nunca se realizó, y el arco quedó para siempre fuera de la ciudad.
A la izquierda estaba el Hipódromo, construido entre los siglos I y III dC. , con capacidad para 15000 personas. A su derecha, la iglesia del obispo Mariano, en la zona del cementerio que se extendía a lo largo de la calzada, por ambos lados , según el estilo romano-bizantino.
Al norte, a una distancia de unos 500 metros, está la Puerta Sur, en la muralla del siglo IV de 3456 metros. Esta tenía más de cien torres y cuatro puertas.

Ya en el interior , la calle que sube atravesando el primitivo solar de la Gerasa helenística, conduce a la gran plaza oval de 90 x 80 metros. Esta servía , además de lugar de mercado, de nexo entre la calle de subida y el cardo máximo, la calle principal de la ciudad.
Pero antes de entrar en la plaza, a la izquierda, está el gran templo de Zeus, levantado sobre una alta terraza en un lugar sagrado de la época anterior, donde ya había existido otro templo dedicado a la misma divinidad en el siglo I.

Al oeste del templo de Zeus está el Teatro Sur, el más grande los tres que tenía Jerash, con capacidad para más de 3000 espectadores. Se conserva en buen estado, y tiene muy buena acústica. Se sigue usando todavía hoy en los célebres Festivales Internacionales de Jerash, anualmente desde 1981 en que fueron inagurados por la reina Noor.

Volviendo a la plaza oval, una vez atravesada, se entra en el Cardo máximo, de 800 metros de largo y flanqueado por columnas. Construido en la segunda mitad del siglo I, fue alargado y reformado en el siglo II , siendo sustituida la columna jónica por corintia. 
Como es frecuente en las ciudades romanas, esta arteria principal estaba atravesada por dos calles llamadas decumanos. En su cruce está la Plaza del Tetrapilon sur, en cuyo centro había un documento llamado Tetrakionia que no impedía el tráfico por la calle.

Caminando por el cardo a la derecha, un poco distanciado, está el Museo Arqueológico, y más adelante a la izquierda el Maccelum o Mercado. En la cabeza del león hay una inscripción del año 211 dC. 
Pueden apreciarse las ruinas de algunas casas del periodo Omaya junto al Decumano occidental. A la derecha están el Puente Sur, de 73 metros, y al extremo este, la iglesia de San Procopio, y más adelante las termas.

Volvemos al cardo, pronto a la izquierda se ve la puerta monumental que da acceso a las iglesias bizantinas, y a continuación viene el Ninfeo, fuente monumental construida a finales del siglo II dC, dedicada a la divinidad de las fuentes. La gran copa que hay delante es bizantina.
Y a la derecha están la Iglesia de los Propileos y la mezquita Omeya, y más adelante las termas del oeste. Finalmente el Tetrapilón Norte, en el cruce del segundo decumano y la puerta norte de la muralla.
Al oeste del cardo y al sur del Decumano Norte está el Teatro Norte, primero fue Odeón, destinado a escuchar música y poesía, para ello estaba cubierto. Más tarde, año 235, fue ampliado, hasta doblar su capacidad, para ser utilizado también para actos oficiales y mitines políticos. Pero cayó en desuso como teatro en el siglo V, y fue dañado por un terremoto y abandonado en el siglo VI. Dos siglos más tarde la zona del teatro se transformaría en el centro industrial de la cerámica. 

Vamos a dejar para una tercera entrega el Templo de Artemisa y alrededores, otra de las joyas de Gerasa.

Imagen de portada: Arco de Adriano, de Diego Delso  ( delso.photo ) .Licencia CC BY SA

Gerasa , la joya romana de Jordania

Gerasa , la joya romana de Jordania

Jerash, conocida en la antigüedad como Gerasa, es si duda la ciudad grecorromana más completa y mejor conservada de Oriente Medio. También es una de las antiguas ciudades de la Decápolis, y es una visita imprescindible en nuestra Peregrinación a Tierra Santa y Jordania.
Jerash está a 48 kilómetros de Amán por la autovía que sale hacia el norte, pasado el río Yaboc, identificada con la ruta de los Patriarcas bíblicos Abraham y Jacob. La tradición sitúa allí, en la desembocadura del Yaboc, el santuario de Penuel.

La visita de Jerash es el encuentro con una de las ciudades monumentales antiguas más interesantes de Oriente Próximo.
Aquí está presente todavía la civilización romana del siglo II DC, y siguientes, incluido el Periodo Bizantino. Hay pocas ciudades del antiguo Imperio Romano que nos den una imagen tan completa de lo que eran las colonias romanas como Gerasa.

Situada en un valle fértil con un manantial que cruza la ciudad, y en un camino estratégico donde se intercambiaba el comercio del Próximo y Lejano Oriente de la antigüedad.
Le afectó positívamente la conquista de Alejandro Magno, en el 332 AC , ya que fue en el periodo Helenístico, durante la dominación Seleúcida cundo comenzó a formarse la ciudad que alcanzaría su máximo desarrollo durante el periodo romano, especialmente los siglos I y II DC, en los que se levantaron la mayoría de las construcciones que adornaron la ciudad y siguen hoy relativamente bien conservadas.

En el año 64 AC, con la conquista de Pompeyo, pasó a ser ciudad grecorromana y parte de las ciudades de la Decápolis. Con la conquista del reino nabateo por el emperador Trajano y luego Adriano, Gerasa alcanzó su mayor florecimiento.
Constantino llegó al poder en el 325 y declaró oficial la religión cristiana, y se construyeron basílicas e iglesias. Hubo una gran comunidad cristiana de interés en toda la zona.

Con los persas y la ocupación islámica (636) la ciudad se convirtió en una sombra de lo que había sido. Con el califato de Damasco, Gerasa ya era un pueblo agrícola, aunque siguió siendo lugar de paso de caravanas desde Damasco a La Meca. Los terremotos de los siglos VIII y IX dejaron su huella también.
Y llegamos a hoy día , en que existe un poblado árabe asentado en el lado este de la antigua ciudad romana.

Dejamos para la próxima entrega el culmen de esta visita con la descripción de la ruta por la ciudad grecorromana, donde podremos disfrutar de restos prodigiosos como el Teatro Romano, el Templo de Artemisa , el Cardo máximo, las Iglesias bizantinas, el Hipódromo o el Foro.

Foto de portada: Jerash 16 Forum .Autor: Jerzy Strzelecki. Licencia CC Attribution Share Alike 3.0.

Efeso, una de las 7 maravillas del mundo antiguo

Efeso, una de las 7 maravillas del mundo antiguo

Retomamos nuestra Ruta de San Pablo en Turquía , que habíamos dejado en las míticas Mileto y Didima , y llegamos a ahora a uno de los lugares estelares de la peregrinación: Éfeso , una de las siete iglesias del Apocalipsis y la ciudad que albergaba el Templo de Artemisa, considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo.
Esto ya es motivo suficiente para conocer Éfeso, pero es que hay muchísimos más, como ya veréis…

Fundada en el siglo IX aC, a orillas del río Caistro, y con un puerto muy importante en el mar Egeo ; con el tiempo se convirtió en la segunda ciudad de Oriente, a nivel de Alejandría y una de las primeras ciudades jónicas de Asia Menor.
Efeso no participó en el levantamiento de las ciudades jónicas contra Persia. Darío la respetó como ciudad, respetó a sus habitantes y su templo. Durante el Imperio de Octavio Augusto se construyeron varios monumentos dando un gran esplendor a la ciudad. Era uno de los más importantes centros culturales de la antigüedad, sede de la Escuela Jónica y cuna de figuras famosas como el gran filósofo Heráclito.

Las excavaciones que se han llevado a cabo en Efeso, han dejado descubrir importantes zonas arqueológicas de la cultura grecorromana:
Empezamos por la Vía de los Curetes, que es la avenida de la que salen las calles que comunican con los baños cercanos a los montes.  La vía principal es de mármol , cubriendo el sistema de drenaje de tuberías; en sus lados irás viendo espléndidos mosaicos. En su inicio está la Puerta de Hércules.
La Fuente de Trajano cuenta con dos pisos , 12 metros de altura, y en medio de la fuente hay una estatua del emperador. En el Templo de Adriano están representadas las diosas de la Suerte y de la Abundancia.
También hay cerca un pequeño teatro llamado Odeón o Bouleuterion, que da a las montañas, y se utilizaba como asamblea de la ciudad y para algunas representaciones.

Al final de la vía Curetes está otra de las estrellas de Éfeso: la Biblioteca de Celsus. Llamada a sí por Julio Celso Polemeano, cónsul de Roma y procónsul de Asia, que inició la construcción y al morir la continuó su hijo, donando una gran fortuna para libros. Es la tercera biblioteca antigua más importante, después de Alejandría y Pérgamo. Los godos la incendiaron y fue restaurada.
Si sigues por  la calle Mármol, llegarás a la calle Puerto , donde estaba el antiguo puerto y podrás gozar de las bellas vistas al mar.

Las Termas de Escolástica son estancias termales provistas de un sistema de calefacción y numerosas piscinas. En su estructura original tenían tres pisos, y una de sus entradas dan a la calle Curetes. Y no hay que olvidarse de visitar el más hermoso de los gimnasios, el de Vedius.

En el lugar opuesto a la calle Puerto está el Gran Teatro, una espectacular construcción grecorromana. Tiene una capacidad para 25.000 espectadores, con una acústica realmente extraordinaria, y se utilizaba de sala de conciertos y asamblea de la ciudad

A unos dos kilómetros de Éfeso está el Museo de Selçuk, en el que destaca la estatua de Artemisa, con sus innumerables pechos, símbolo de abundancia. Pero desgraciadamente del Templo de Artemisa, sólo queda una columna testigo de su antigua grandiosidad , ya que fue destruido por un incendio en el año 356 AC, la noche que dicen nació Alejandro Magno. Se encuentra en un lugar entre Selçuk y Éfeso.

La presencia cristiana en Éfeso tiene como figuras de primer orden a Pablo y a Juan, el Evangelista.  Pablo se detuvo en Éfeso en su segundo viaje misionero. Pero fue durante el tercer viaje cuando Éfeso se convirtió en el centro de su actividad apostólica. Juan, el Evangelista, pasó aquí sus últimos momentos y le dedica una de las siete cartas del Apocalipsis.

Además en Éfeso se celebró el tercer Concilio, en la Basílica dedicada a María, Madre de Dios, y se puede visitar la llamada “Casa de la Virgen” descubierta por la visionaria Caterina Emmerich.

Nos vemos en Plovdiv

Nos vemos en Plovdiv

Bulgaria es un país desconocido para muchos, y desde este blog recomendamos descubrirlo porque guarda gratas sorpresas, y tiene un encanto especial, una mezcla entre Oriente y Occidente. Nosotros vamos a volver a visitar Bulgaria este verano.

Hace unos años ya visité Plovid, me sorprendió la ciudad moderna, no muy grande, con avenidas y edificios inmensos recuerdo de un pasado cercano, típicas construcciones comunistas pero con signos de dejar ese pasado ; comenzaban a levantarse hoteles y centros comerciales en la parte de la ciudad nueva y en la ciudad vieja se veían minuciosos trabajos de cuidado y mantenimiento de esta joya.

Plovid es la segunda ciudad de Bulgaria y para mi la primera, sin menospreciar Sofía, por su interés histórico y artístico. Es una de las ciudades más antiguas de Europa,  más antigua que Atenas y Roma.
Ha tenido muchos nombres: de Eumolpia en el 342 a.C. ,cambió a Philipppolis por Filipo II de Macedonia, los tracios la llamaron Pulpudeva y los romanos Trimontim, los eslavos en el siglo VI la cambiaron a Puldin y los búlgaros en el siglo XV la llamaron Plovid.
Así que fueron muchos los que pasaron por aquí e influyeron en esta ciudad de las tierras bajas de Tracia.
Plovid tuvo también inquietudes democráticas en el siglo XX, que encaminaron al país al final del régimen comunista en 1989.

En las tres colinas de Plovid se aúnan ruinas romanas con calles de piedra y jardines.
El Teatro Antiguo romano del s II d.C. construido durante el principado de Trajano, es uno de los mejor conservados del mundo, con asientos de mármol divididos en sectores y cruzados por el diazoma.
En el escenario de dos plantas se encontraron inscripciones y estatuas, tuvo que ser reconstruido con un cuidado exhaustivo sobre el original. Hoy en día es un importante centro de la vida cultural moderna de la ciudad.
Hay más vestigios del pasado romano de Plovdiv, como el foro, las murallas o el circo.

También hay 150 casas del llamado periodo del Resurgimiento, con coloristas fachadas, una de las cuales, la casa Kuyumdjieva ocupa el Museo Etnográfico de Plovid. Destaca también una de las iglesias cristianas más antiguas, la Iglesia de San Konstantin y Santa Elena (comenzó como santuario en el siglo IV),sobre la muralla de la Acrópolis. El lugar de la iglesia está marcado por ser donde se decapitaron a los mártires Memnnos y Severino. Y a los 38 mártires de Plovid. Tuvo varios destrucciones y reconstrucciones a lo largo de la historia y hoy en día es uno de los templos ortodoxos más visitados por lo búlgaros y turistas extranjeros.

Plovid es, desde el punto de vista histórico, cultural y religioso, un lugar imprescindible en cualquier visita a Bulgaria; y no podemos dejar de mencionar como se adivina el orgullo con el que los búlgaros viven en su ciudad, la ensalzan. Pasear por la ciudad vieja, sentarse a tomar algo , mientras se disfruta de la vista de los numerosos vestigios artísticos, merece el sosiego de unos días aquí.

Nos vemos en Plovdiv…