Tierra Santa nos espera

Tierra Santa nos espera

Hace pocos días el aeropuerto de Ben Gurion reabrió sus puertas para comenzar a recibir turistas y peregrinos. El Santo Sepulcro en Jerusalén y la Anunciación en Nazaret también lo hicieron, permanecían cerrados desde hace meses.
Son innumerables las noticias que recibimos desde Tierra Santa con las ganas, esperanza y alegría de volvernos a ver. Son muchos peregrinos los que durante estos meses han tenido que posponer sus viajes, pero es de admirar que, salvo raras excepciones, todos unánimemente hayan decidido cambiar las fechas, buscar un momento más propicio y esperar a que nos dejaran entrar y salir.

Para los turistas todavía no se han abierto las fronteras en Israel, nuestra comunicación diaria con ellos nos hace esperanzar de que a lo largo del verano ya estaremos viajando y nos dejarán entrar con las medidas que se están estableciendo en el mundo. Antes teníamos que descalzarnos al pasar por el arco del aeropuerto, tirar las bebidas, no llevar nada punzante, ahora la normalidad será otra y las mascarillas vienen a formar parte de nuestro vestuario.
Recuerdo como hace unos años me sorprendió en Vietnam que todas las mujeres las llevarán, entonces me explicaron que era para que no se les estropeara el cutis con la contaminación, ahora el motivo es otro y para todos. Quizá de esta salgamos con una piel estupenda. Lo que está claro es que debemos ser responsables para ser un cortafuegos al virus.

Ya sois muchos los que nos habéis transmitidos las ganas de volver a Tierra Santa, desde allí también nos han pedido que os comuniquemos que los Santos Lugares también están esperando a los peregrinos. 
Si no hay novedades se calcula que durante el verano así será. Si consultáis nuestra web www.viajespertur.es podréis informaros de próximas salidas para Otoño e Invierno, si estáis interesados solicitarnos información completa porque hay precios muy muy especiales.

Tierra Santa se está preparando para recibirnos, nosotros nos estamos preparando para recorrer este camino de Palmeros y visitarles: Nazaret , Belén, Jerusalén … pronto nos veremos !.

Volviendo a Tierra Santa

Volviendo a Tierra Santa

Escribir sobre viajes o peregrinaciones en estos momentos, cuanto tu compañero es el miedo y la incertidumbre no resulta fácil, pero me niego a pensar que no vamos a volver dentro de poco y sobre todo que tengamos miedo a volver. Vivimos en el centro de la pandemia, estamos sufriendo la terrible crisis sanitaria y la económica que vendrá, debemos ser prudentes y precavidos , pero no tener miedo.

Vendrán otros tiempos y el Monte de las Bienaventuranzas, la Vía Dolorosa, el Mar Muerto, Belén, etc. seguirán esperándonos. Y después de tantas, tantas veces en Tierra Santa, espero que la próxima sea como la primera, vivir la emoción de pisar y ver lo mismo que vieron y pisaron hace tantos años.

Sentarnos plácidamente en las capillas del Monte de las Bienaventuranzas, mirando al horizonte y sorprendiéndonos de la visión del Lago de Tiberiades , como si de un mar se tratara lleno de gaviotas, listas y pícaras que esperan su aperitivo según navegan los barcos.
Sentir la emoción de estar en Jericó, la ciudad más antigua del mundo, alucinar con el baño en el Mar Muerto. Y asombrarnos de la Galilea, verde y fértil , evocando a Jesús y sus discípulos.

Volver a emocionarnos en la Basílica de la Natividad y disfrutar de uno de los más ricos zumos de granada del mundo.
Asombrarnos en la Basílica de Belén de esa extraordinaria obra de rehabilitación, apareciendo una basílica que ni por asomo imaginábamos tan blanca hace unos años…, y por supuesto disfrutar de Jerusalén, la ciudad que a todos admite y a todos acepta, pasear por su callejuelas y descubrir la cantidad de capillas en el recorrido del Via Crucis, descubrir como viven los judíos y musulmanes tan distintos entre ellos, mezclados con los cristianos y   respetándose entre ellos.
Culminar en el Santo Sepulcro, renacer. Debemos ir renovados, con el corazón más sensible, más abiertos y con un toque de ingenuidad, como si fuera nuestra primera vez. Quiero volver a Tierra Santa.

Bajando por el Monte de los Olivos

Bajando por el Monte de los Olivos

Al llegar al Monte de los Olivos tenemos una vista muy parecida a la del Monte Scopus : la dorada Jerusalén.
Al Monte Scopus le hemos dedicado varias entradas en este blog, ya que habitualmente es nuestra primera vista panorámica al entrar en Jerusalén, pero hoy vamos a rememorar este emblemático monte, uno de los lugares más sagrados de Tierra Santa.

El Monte de los Olivos está ubicado al oriente de Jerusalén, y a una altitud de 1025 metros. Aquí encontramos el más grande y antiguo cementerio judío del mundo, pues se cree que la Resurrección de los muertos tendrá lugar aquí, según palabras de Zacarías.

Está cargado de gran significado bíblico tanto en el Antiguo como Nuevo Testamento.
Algunas de las referencias bíblicas: Salmón construye un altar a Camós en el monte que está frente a Jerusalén; Josías destruye los altares, al sur del Monte de los Olivos; David sube llorando la cuesta del monte al huir de Jerusalén; el profeta vaticina que el Monte de los Olivos se partirá por la mitad (Zacarías) ; entrada de Jesús en Jerusalén ; Lugar de la Ascensión ; Jesús enseña a orar a sus discípulos; Jesús llora sobre la Ciudad Santa; la oración y agonía de Jesús en Getsemaní; arresto de Jesús en un huerto que había cerca…. 

En el Monte de los Olivos se encuentra La Ascensión, en la actualidad un simple templete octogonal cubierto por una cúpula. En el interior hay una impresión en roca parecida a la huella de un pie, la tradición recuerda aquí la ultima pisada de Jesús antes de ascender a los cielos. Efectivamente tradicionalmente el Monte de los Olivos es considerado como el escenario teológico donde tuvo lugar la Ascensión de Jesús.

El Pater Noster, lugar al que solía venir Jesús con frecuencia, se halla en la mitad del camino entre Betania y Betfage a Jerusalén.
Según la tradición Jesús enseño a rezar aquí a sus discípulos el Padre Nuestro. Sobre la gruta, tres iglesias: la bizantina, la de los cruzados y la actual del siglo XIX.
En las paredes del claustro, sobre baldosas policromadas, se lee el Padre Nuestro en diferentes lenguas de todo el mundo.  

Dominus Flevit, en mitad de la ladera, el domingo de Ramos llegó Jesús montado en un borrico; el lugar recuerda el llanto por la ingratitud de Jerusalén. La iglesia se construyó sobre las ruinas de una bizantina, su cúpula recuerda una lágrima. La pared frontal del altar está abierta en arco desde el que es posible admirar la vista de Jerusalén. 

Descendiendo un poco más se llega  a Santa María Magdalena, iglesia de estilo ruso, obra del zar Alejandro III en memoria de su madre.
Las monjas rusas cuidan del culto, se visten de negro, con velos muy largos que sobrepasan su espalda. En el interior hay cuadros alusivos a María Magdalena, uno de ellos muestra a la sana hablando con Tiberio, indicando la inocencia de Jesús y la cobardía de Pilatos.
Getsemaní, en la base del Monte de los olivos, visitado muy frecuentemente por Jesús y sus discípulos;  los padres Franciscanos tienen la propiedad de la Custodia de Tierra Santa y especialmente de Getsemaní. Aquí encontramos la Basílica de la Agonía, el Huerto de los Olivos, la Gruta del Prendimiento y al lado, la Tumba de María.

 Hablaremos más de estos santos lugares en posteriores entregas de nuestro blog.

Las Puertas de Jerusalén

Las Puertas de Jerusalén

Vamos a hacer hoy un recorrido por las diversas puertas que rodean a Jerusalén,  la “Ciudad de Paz” o “Ciudad Santa”: la ciudad más religiosa del mundo.

Habiendo sido destruida y reconstruida en numerosas ocasiones, contiene lugares sagrados del Islam, del Judaísmo y el Cristianismo en convivencia. Ciudad fortificada y amurallada desde tiempos de David, tiene acceso por diferentes puertas y cada una con un significado diferente.

Puerta de Herodes: Al noreste de la ciudad, se accede al barrio musulmán. Se la denominó así porque los peregrinos creían que la primera casa junto a la muralla era la de Herodes Antipas. Está cerca de la Torre de Cigüeñas y también se la llama Bab el Sahiré (puerta que vigila) o Bab el Zaniré (puerta de las flores). En el siglo XIX, Ibrahim Pachá la tapió en parte.

Puerta de Damasco: Al norte, está considerada como la más monumental, su nombre se debe a que desde este punto salía la carretera que conducía la capital siria. Fue construida por Sinán, el arquitecto de Solimán. Bab el Amud para los árabes (Puerta de la Columna), muy cerca de la puerta se alzaba la columna de Adriano, en el comienzo del Cardo Máximo. Desde está puerta se accede al barrio musulmán y en línea recta al Muro de las Lamentaciones, Vía Dolorosa y Santo Sepulcro. En el exterior de la puerta se ha construido actualmente un anfiteatro, y en este lugar celebran fiestas los árabes durante el Ramadán. El foso que se ve en el lado sur de la puerta es la entrada a las canteras de Salomón, según la tradición las enormes piedras del Templo de Salomón se extrajeron de aquí.

Puerta Nueva: Data de 1889, en la esquina noreste de la muralla, da acceso directo al barrio cristianoSanto Sepulcro, Patriarcado latino, convento de San Salvador y las hospedería “Casa Nova”.

Puerta de Jaffa: Construida en 1538. Es la única puerta de la zona oeste y se dirige a Jaffa y el Mar Mediterráneo. Bab el Jalil o puerta del amigo para los árabes, ya que da a la carretera a Hebrón, residencia de Abrahán, “amigo de Dios”. Está en la parte más alta de Jerusalén junto a la ciudadela de David. En XVI por Solimán el Magnífico, transformó la que ya había de los cruzados . Cuando llegó Lamartine la puerta estaba ya cerrada debido a la peste. En 1898 se abrieron unos 12 metros de ancho para que Guillermo II entrara en la ciudad junto a su sequito. Esta es la única parte abierta en esa zona de la muralla.

Puerta de Sión : Está situada al suroeste junto al Monte Sión, se accede al barrio armenio y Cenáculo y al barrio judío y Cardo Máximo judío. Los árabes la llama Bab el Nabi Daud por estar cerca de la tumba.

Puerta de las Basuras: También conocida como Puerta de los Magrebíes, porque aquí se instalaron en el siglo XII. Era el lugar donde se arrojaban los desperdicios. Da acceso a la Explanada del Templo y Muro de las Lamentaciones, orientada en la zona sur de la ciudad.

Puerta Dorada o de oro: Puerta de la Misericordia para los judíos (Shaar Ha Rahamin), el Valle de Josafat, donde tendrá lugar la resurrección universal. Babe d-Bahirie para los árabes (Puerta Eterna), en sus pies está el cementerio musulmán. Para los cristianos es el lugar por el que Jesús entro al Templo, el domingo de Ramos, lugar de la curación de un paralítico pro Pedro y Juan , Se cerró en el año 810 y los cruzados la volvieron a abrir en la fiesta de la Exaltación de la Cruz y Domingo de Ramos, en la procesión de los cristianos con palmeras desde Betania a Betfagé cruzando esta puerta. Los turcos la volvieron a cerrar y según la tradición musulmana: un conquistador entrará por ella y destruirá la ciudad. Otra tradición es que la puerta se abrirá el día del juicio final.

Puerta de San Esteban: Llamada también Puerta de la Virgen María, porque el camino que se indica conduce a la tumba de la Virgen. Llamada también Puerta de los Leones porque hay cuatro leones esculpidos en su fachada por órdenes del sultán Baibans, conjuro contra un sueño que le anunciaba su muerte a manos de este animal. Cerca de aquí estaba la Puerta de las Ovejas, en tiempos de Jesús, por aquí accedían estos animales, para venderlos o sacrificarlos en el Templo. A escasos metros estaría la Torre Antonia. 
Hay muchas puertas que abrir en Jerusalén.

Imagen de portada: Puerta de Damasco, en Jerusalén. Lic CC0