Jubileo en Santo Domingo de la Calzada

Jubileo en Santo Domingo de la Calzada

Habitualmente viajamos en nuestros posts por lejanos e internacionales destinos. Pero esta vez lo vamos a hacer por casa, aquí cerca, en nuestra tierra.
Ya queda muy poco para que se acabe el Jubileo en Santo Domingo de la Calzada , en La Rioja, quizás podamos aprovechar estas últimas fiestas y puentes para disfrutarlo.

Santo Domingo de la Calzada es un pueblo riojano, lugar de paso del Camino de Santiago. Rodeado de fértiles tierras , productoras de verduras y viñedos, está a mitad de camino entre Haro, pueblo bodeguero por excelencia y Ezcaray , bello pueblo también a los pies de la estación de esquí del mismo nombre. Y ruta indispensable para recorrer la Sierra de la Demanda.

Santo Domingo de la Calzada es un hospitalario pueblo. Desde sus orígenes ya se construyó un hospital y albergue para peregrinos del camino. Hoy en día convertido en Parador Nacional, y bien merece una visita.

Junto a él se encuentra la Catedral, junto con la de Calahorra y Logroño forman las tres catedrales de la Diócesis. Datan sus comienzos de 1158, como lugar de sepultura de ilustres peregrinos como Santo Domingo de la Calzada.
De comienzos románicos, cabecera con el presbiterio y las capillas en ábsides. Destacan las imágenes de la Santísima Trinidad en las pilastras del presbiterio. La construcción final es de estilo gótico del siglo XV.
El coro plateresco es de 1520, en la catedral hay siempre un gallo y una gallina como recuerdo del milagro, de la inocencia de un peregrino que hizo volar una gallina que estaba asada, y Domingo García demostró su inocencia.
El claustro en cambio es de estilo mudéjar , con sillería del siglo XVII. Y no podemos olvidarnos de la Torre barroca, exenta a la catedral, con 80 metros de altura, que dibuja el perfil de la comarca, de estilo barroco.

Santo Domingo es un tranquilo y acogedor pueblo riojano desde el que realizar numerosas excursiones a lugares ya citados y a otros tan importantes como el Monasterio de Suso y Yuso, cuna del castellano, patria de Gonzalo de Berceo. Monasterio de Valvanera, patrona de La Rioja. Pueblos vinícolas y hortelanos , llenos de sabor y por supuesto el Camino de Santiago, visitar alguna bodega. Los pueblos riojanos bien merecen una visita y  Santo Domingo de la Calzada puede ser nuestro centro neurálgico.

Esa Rioja buena !!!!!!!

Imagen de portada: Santo Domingo de la Calzada . Autor: Luis Villa del Campo . Licencia CC BY  2.0

Por la Meseta del Collao

Por la Meseta del Collao

Vamos a revivir para todos un inolvidable viaje a Perú , recuperando las notas que tomamos en un cuaderno de viaje:

6 de Agosto: Meseta del Collao – Capilla Sixtina – Cuzco

Nuevo madrugón para recorrer en autobús el altiplano o meseta del Collao (de 3400 a 4500 metros sobre el nivel del mar). Kilómetros y tiempo para todo.
Tiempo para familiarizarnos con las costumbres, estilo de vida, cultura, educación, salud, agricultura, ganadería, comercio, creencias religiosas, supersticiones…
Tiempo para dormir “aliquando”.
Tiempo para las inevitables paradas técnicas.
Tiempo para degustar una picada en toda regla, con chorizo y jamón del “otro lado del charco” y con un buen vino de Tacama peruano.

Y siempre al frente y a los lados, como motivo de inspiración, el encanto de las cordilleras andinas, la del norte y la del sur; la que baja del Ecuador y la que sube de la Patagonia. Ambas festivas, vestidas de blanco, firman la paz.
En las proximidades de aquí asistimos al nacimiento del Vilcanota o Urubamba, uno de los ríos más largos del mundo y afluente del Amazonas.

Atrás van quedando rebaños de ovejas, vacas y camélidos que se alimentan del “ichu”, punzante como agujas, único pasto que crece en estas latitudes. Atrás van quedando también algunas zonas arqueológicas  y típicos pueblos andinos.
Pucara, uno de ellos, se caracteriza por el famoso torito de cerámica que los nativos colocan en el tejado de sus casas, simbolizando “fuerza y protección”.

En Andahuaylillas nos detenemos para visitar el templo bautizado con el nombre deCapilla Sixtina“, por su riqueza en arte colonial y por sus pinturas murales. Una verdadera joya.
Al mediodía llegada a Cuzco, el “ombligo del mundo”, y centro de unos de los grandes imperios precolombinos.
La mítica capital de los incas conserva orgullosa sus paredes y muros de piedra que evocan su grandeza. Seguimos a 3400 metros sobre el nivel del mar.

Reponemos fuerzas en el hotel y dedicamos la tarde a la visita de Santo Domingo con el Coricancha (casa de oro), el gran Templo del Sol, majestuoso e imponente; lugar de culto con sus aposentos reales consagrados al Inti, la luna, las estrellas…
De aquí partían los caminos que conectaban con todos los lugares sagrados que constituían el famoso y reivindicado Imperio de Tahuantinsuyo : las cuatro partes del mundo.

Muy cerca , la gran plaza de Cuzco, con sus cuidados y bellos jardines; con sus soportales y balconadas al mejor estilo colonial.
Y formando armónico conjunto, la Catedral, verdadero tesoro del mestizaje del arte, con dos iglesias laterales: la del Triunfo al este y la de la Sagrada Familia al oeste.
Dentro  de las capillas de la catedral merecen mención especial sus altares barrocos cubiertos de oro y plata. En uno de ellos se levanta “el Señor de los Temblores”, hecho de maguey (planta autóctona). Es el más importante.
Y de lienzos, que son muchísimos y valiosísimos, destacar el atribuido al pintor flamenco Van Dyck. Se encuentra en la sacristía.

Nuestra visita continúa en la calle Atum Rumiyoc -piedra de 12 ángulos-.No hay turista que no se detenga para apreciar la perfección del trabajo realizado en aquellos tiempos.
Para muchos, todavía, hubo minutos dedicados a visitar el barrio de San Blas, conocido como “Barrio de los Artesanos“, uno de los lugares más característicos de Cuzco. En su iglesia se encuentra un púlpito de cedro de una sola pieza, trabajada magistralmente. Una auténtica filigrana.